"La Iglesia será llamada a curar las heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad" (Papa Francisco)

2 de mayo de 2014

Encuentro Diocesano de Catequistas en el C.A.P. "Vidriales"



Cada curso el sábado de la octava de Pascua los Catequistas de la Diócesis de Astorga tienen un encuentro para orar, compartir experiencias y pasar un día de convivencia.

Este año el encuentro se ha realizado en nuestro Centro de Atención Pastoral “Vidriales”. Nos ha tocado a nosotros acogerlos y preparar el encuentro que tuvo lugar el pasado sábado 26 de abril.


Un poco antes de las 10’30 de la mañana comenzaron a llegar a la Iglesia de Santibáñez de Vidriales catequistas de los diversos puntos de la Diócesis. Tres de las cuatro Zonas en que está dividida la Diócesis de Astorga estaban representadas: Zona del Bierzo, Zona de Astorga y, por supuesto, nuestra Zona de Zamora. No había catequistas de la Zona de Galicia, tal vez por la gran distancia que hay y las dificultades del desplazamiento.

Se les entregó el material y las 11 de la mañana, contando ya con cerca de un centenar de participantes, iniciábamos el encuentro con una breve oración, para pasar a la reflexión que centraría toda la jornada: “…como el barro en manos del alfarero”.


El párroco de la mayoría de los pueblos de nuestro Centro de Atención Pastoral, Miguel, apoyándose en un texto del profeta Jeremías (18, 1-6) fue exponiendo -acompañado de la proyección de imágenes en un power point- el proceso de elaboración de una vasija de barro. Exposición que intentaba acercarnos a la reflexión de cómo nosotros somos modelados por el Alfarero Dios y, a la vez, estamos invitados por Él a modelar a los niños, jóvenes y adultos que nos ha encomendado como catequistas de las distintas comunidades.

A las 12 de la mañana un descanso para compartir un café y el diálogo informal entre cuantos allí habíamos acudido. Reparadas las fuerzas, pasamos al Albergue Municipal de Santibáñez -cedido por el Ayuntamiento- para juntarnos en pequeños grupos de trabajo y compartir experiencias. Algunas cuestiones previamente elaboradas en torno al tema y la reflexión de la primera hora de la mañana ayudaron en este tiempo de trabajo.


Finalizábamos la primera parte del encuentro con una comida jovial y compartida, en el mismo Albergue Municipal, con los alimentos que los mismos catequistas habían traído. Además de la alegría que reinaba, es de destacar la gran cantidad de postres y dulces que los asistentes aportaron para compartir con todos.


Algo antes de las cuatro de la tarde nos trasladábamos al Santuario de Nuestra Señora del Campo, en Rosinos de Vidriales, para concluir el encuentro con una oración a los pies de la Madre. Allí cada grupo de trabajo fue exponiendo a todos las conclusiones de su diálogo, a la vez que elevaba una plegaria surgida de la reflexión. Simultáneamente se fue componiendo un gran puzle de barro con la imagen del Santuario que había elaborado el grupo de catequistas del C.A.P. “Vidriales”.



Concluyó el día con la visita de un gran número de los catequistas participantes al Campamento Romano de Petavonium y su Centro de Interpretación y Museo Romano. Nieves, una gran guía, nos fue acompañando en el recorrido que nos retrotraía al tiempo en que los ejércitos romanos dominaban esta tierra.


Sobre las siete y media de la tarde regresaban a sus lugares de origen los últimos participantes que todavía permanecían en nuestro Valle de Vidriales.

Un gran día de convivencia y una inyección de ánimo y entusiasmo en este tiempo de Pascua para seguir con la tarea que el Señor nos encomendó antes de ascender a los cielos: “Id y anunciad a todos los pueblos la Buena Noticia”.

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