"La Iglesia será llamada a curar las heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad" (Papa Francisco)

18 de febrero de 2014

El Centro de Atención Pastoral





Hace 15 años nuestra Diócesis de Astorga inició un nuevo camino: Los Centros de Atención Pastoral. Ante una nueva forma de entender, vivir y sentir la Iglesia y la fe, ante los profundos cambios sociales y, sobre todo, ante la despoblación creciente de los pueblos y la escasez cada vez mayor de sacerdotes, se imponía una nueva forma de trabajar pastoralmente. Como dato baste saber que, según el Instituto Nacional de Estadística, en el año 2000 los 20 pueblos del Valle de Vidriales contaban con 3.494 habitantes, que en 2013 pasaron a 2.670, descenso que continúa a pasos acelerados. En cuanto a los sacerdotes, los 21 pueblos del actual Centro de Atención Pastoral “Vidriales” eran atendidos en el 2000 por siete sacerdotes, además de otros dos sacerdotes que, atendiendo pueblos de otros Centros, incluían alguno de éste. Actualmente un solo sacerdote atiende la mayoría de los pueblos –hasta 16-, y otros dos sacerdotes atienden el resto de ellos desde otros Centros de Atención Pastoral.

Estadística de habitantes en 2013 según el INE




Después de una larga reflexión, se pensó que una nueva estructura, una nueva distribución geográfico-pastoral, ayudaría a atender mejor pastoralmente a los creyentes en esta nueva realidad social, religiosa y demográfica. Así nacen e inician su camino los Centros de Atención Pastoral.



Pero ¿qué es un Centro de Atención Pastoral? Según un documento publicado por el Obispado de Astorga en 1999, y que refrenda el Obispo D. Camilo Lorenzo con un Decreto, son “aquellas agrupaciones de parroquias que se confían a un sacerdote o un equipo de sacerdotes que, en signo de comunión, prestan los servicios pastorales necesarios para la más adecuada evangelización, y que son capaces de fomentar fraternidades sacerdotales y equipos apostólicos incluidos laicos y religiosos/as.” Es decir, son grupos de parroquias que trabajan pastoralmente en común con actividades y criterios unificados y atendidas por un equipo de sacerdotes, laicos y religiosos -si los hay-.